El miércoles 22 de junio estrenamos en la hermandad la nueva marcha “Coronación de la Paz” compuesta por David Hurtado. Será a las 21:15 horas en los jardines de la Parroquia de San Sebastián y correrá a cargo de la Banda Santa Ana de Dos Hermanas.

Conocemos algo más de la marcha y su autor.

¿Quién es David Hurtado?

Me considero un simple compositor enamorado de su ciudad y de sus tradiciones. Desde siempre, mi obsesión ha sido captar sonoramente el alma de Sevilla, traducirla a música, el verdadero lenguaje universal. Creo que Sevilla tiene su propio sonido, del mismo modo que tiene su aroma o su color, y en este sentido, me preocupa que se pueda perder el estilo sevillano en aras de exportar modas foráneas que poco o nada tienen que ver con Sevilla. Ese ha sido mi caballo de batalla, intentar mantener viva la llama de lo clásico y que no se apague con el viento de las modas. La Coronación de María Santísima de la Paz es un escenario privilegiado para poder alzar esa voz. La hermandad tendrá siempre mi más sincera gratitud y entrega por el enorme honor con el que me han distinguido.

¿Qué marchas has compuesto para Sevilla?

A ver si no me dejo ninguna en el tintero:

– “Después de la Madrugá” (El Cachorro)

– “Resignación” (El Museo)

– “Victoria” (Las Cigarreras)

– “Soleá de Triana” (La Esperanza de Triana)

– “Soledad” (Los Servitas)

– “A la derecha del Padre” (La Trinidad)

– “Salvación” (Soledad de San Buenaventura)

– “Subida al Calvario” (La Carretería)

– “Como Tú, ninguna” (La Macarena)

– “Esos tus ojos” (Hdad del Polígono)

¿Cómo definirías “Coronación de la Paz”?

He tratado de sustentar la marcha en dos pilares fundamentales: la apoteosis y la nostalgia. Una Coronación es un acontecimiento único e irrepetible, un privilegio que los hermanos de la Paz y Sevilla entera esperan con ansiedad; obviamente, esta circunstancia debe ser acompañada por una música triunfal y apoteósica, que es como yo definiría toda la primera parte de la obra. Sin embargo, siempre hay un momento para la nostalgia, para la melancolía, por tantas cosas, por los que no están, por los que están pero no están bien, o simplemente por la conciencia de nuestra propia futilidad ante la eternidad de lo divino; de todo eso habla la segunda parte de la marcha, el trío, el momento para quedarnos a solas, en medio de la multitud, ante Ella y ante todo lo que Ella representa. Al margen de esto, en la marcha está el Barrio, están sus gentes, está El Escuadrón, está el Parque y otros tantos elementos indisolubles de una Hermandad con una personalidad tan arrolladora como es La Paz.

¿Cuáles son tus sensaciones personales?

Mis sensaciones han evolucionado desde la enorme ilusión inicial al recibir el encargo hasta la satisfacción que siento hoy por tener la certeza de que, lejos de saber si la marcha gustará más o menos a los hermanos y al público en general, he dado todo lo que puedo y todo lo que sé, como si fuera la última obra que fuera a escribir en mi vida. De por medio ha habido muchísima responsabilidad y también mucha angustia, por esa idea que no llega, por esa duda de no dar la talla, por la incertidumbre de saber si podría ofrecer algo digno de la Virgen; son momentos de soledad en los que se pasa mal, pero al final, afortunadamente, creo que Ella me ha echado una manita. Solo me resta ver la reacción del público. Que sea lo que Dios quiera.

¿Cuéntanos algunas novedades de la presentación?

Me gusta cuidar hasta el último detalle de todo lo que hago, y en ese sentido creo que viviremos una velada preciosa. Va a presentar el acto mi querido amigo Víctor García-Rayo, y en el estreno, la Banda de Música “Santa Ana” de Dos Hermanas, magníficamente dirigida por José Ramón Lozano, contará con unos “refuerzos” de excepción como son El Escuadrón de la Paz, Julio Vera y una sección de cuerda del Conservatorio “Cristóbal de Morales” de Sevilla y la Orquesta Sinfónica de Triana. Quiero aprovechar para darles a todos ellos las gracias, son profesionales excepcionales y personas maravillosas.